LA HISTORIA TIENE OTRA HISTORIA
La capital era chiquita
Por Frank Moya Pons
La ciudad de Santo Domingo marcha rápidamente hacia los tres millones de habitantes
y se convierte ante nuestros ojos en una metrópoli semejante a las grandes capitales
latinoamericanas.
Este gran crecimiento es un proceso de los últimos 50 años de este siglo. Antes de
1920 la capital era una ciudad pequeña que no lograba competir en servicios e industrias
con Santiago y Puerto Plata. Estas dos ciudades eran más pequeñas, pero más variadas, como lo muestran los censos de entonces.
La capital empezó a crecer espacialmente en los últimos años del gobierno de Ulises
Heureaux. Entonces la presión demográfica sobre el número de casas existentes en
la "zona intramuros" forzó al gobierno a urbanizar los terrenos públicos ubicados
en la llamada Sabana del Estado, al oeste de las murallas.
Así nació la "Ciudad Nueva", el primer barrio de casas de madera construido fuera
de la antigua ciudad colonial que había permanecido dentro de las murallas por casi
400 años.
Entrando ya el siglo 20, la villa de San Carlos y la ciudad de Santo Domingo empezaron
a fusionarse a medida que los vecinos construían nuevas viviendas a lo largo del
camino que unía ambas poblaciones.
Por ello, en 1911 las autoridades del gobierno central extinguieron el municipio de
San Carlos y fundieron este poblado con la ciudad de Santo Domingo, quedando esta
población convertida en un barrio de la capital.
En aquellos mismos años comenzó a desarrollarse el "barrio extra-muros" de Villa Francisca,
mientras del otro lado del río, al frente del antiguo muelle colonial, estaba la
barriada de Villa Duarte unida a la capital por un puente de hierro construido durante el gobierno de Heureaux.
Todos estos vecindarios "urbanos", más su entorno suburbano de Gazcue, Güibia y San
Gerónimo, sumaban apenas 26,812 habitantes en 1919.
Esta era toda la población de la capital. El resto de la gente de la "Común de Santo
Domingo" estaba disperso en los campos, de los cuales estaban casi enteramente despoblados
pues toda la población de la zona rural apenas sumaba 12,060 personas.
Casi ningún poblador de Santo Domingo recuerda hoy que en 1919 la zona colonial tenía
2,717 viviendas y una población de 13,346 personas, en tanto que Ciudad Nueva tenía
537 casas y 2,661 habitantes.
El barrio de San Carlos, más numeroso que Ciudad Nueva, alojaba a 4,681 personas en
962 residencias. Güibia y San Gerónimo, por su parte, tenían muy poca gente: 872
personas habitando en 162 viviendas dispersas.
El barrio popular de Villa Francisca contenía una población más numerosa compuesta
por 3,793 personas, que era más de tres veces superior a la de Villa Duarte que tenía
sólo 1,137 habitantes.
Como se ve, la población capitaleña era pequeña y hubiera crecido en forma relativamente
lenta si no hubiera sido por la construcción de las tres carreteras principales del
país a partir de 1917.
Con el tiempo, estas carreteras permitieron a la población de los pueblos y campos
del interior mudarse a la capital, particularmente después que comenzó el desarrollo
industrial del país a lo largo del eje espacial de Santo Domingo-Haina-San Cristóbal.
Antes de la construcción de las carreteras, y durante las dos primeras décadas del
siglo, la inmigración extranjera resultó más decisiva que la inmigración rural-urbana
para el crecimiento demográfico de la capital.
En 1919 había en la ciudad 916 residentes puertorriqueños, la mayoría de ellos llegados
durante la ocupación militar norteamericana. También había 410 españoles, muchos
de ellos catalanes.
Adicionalmente había 318 holandeses, 185 norteamericanos (aparte de las tropas de
ocupación), 165 ingleses, 142 cubanos, 138 sirios, 131 franceses, 111 daneses, 90
haitianos, 65 italianos, 64 chinos, 16 palestinos y 15 alemanes.
Los demás extranjeros eran pocos: un turco, un peruano, un ruso, un suizo, un húngaro
y un indostano, aparte de 8 colombianos, 7 mejicanos, 6 brasileños, 2 ecuatorianos
y 2 panameños.
En total, el número de residentes extranjeros en la capital de la República en 1919
ascendía a 2,909 personas, lo que equivale a casi un 11 por ciento del total. Dicho
de otra manera, una de cada nueve personas en la ciudad había llegado del extranjero.
Estos datos salen del "Censo de la Común de Santo Domingo" presentado al ayuntamiento
de la Ciudad el 15 de mayo de 1919 por el entonces Director del Censo y Catastro
Sr. José Ramón López.
Tomado de
Revista Rumbo
29 de Julio de 1996.
Santo Domingo, R.D.
Año III No. 130
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