
VI Bienal de Arquitectura de Santo Domingo-BASD
octubre 31 - noviembre 3, 1996
Santo Domingo, República Dominicana
Discurso de Inauguración
por Omar Rancier
Hace diez años que convocamos, para esta fecha, a los arquitectos dominicanos para
que participaran en la Primera Bienal de Arquitectura de Santo Domingo dedicada
a Guillermo González Sánchez; desde ese momento a la fecha hemos montado seis BASD
y pretendemos seguir editando este espacio que, cada dos años, es abierto para que los arquitectos,
tanto del país como de el área del Caribe y del resto de América, y permítannos usar
este término que engloba realidades disímiles y contradictorias, puedan presentar sus trabajos y sus reflexiones sobre el arte de la Arquitectura.
Nuestra Bienal ha sido un evento mas bien modesto que nos ha brindado la satisfacción
de ver como en cada edición participan cada vez mas, y sobre todo, arquitectos jóvenes
que van reemplazando las ausencias de los arquitectos ya establecidos, los cuales
siempre de alguna manera nos han apoyado en la celebración de este esfuerzo, que ha
sido fruto de soñadores empedernidos que, contaminados a veces, nos negamos a perder
la cualidad de seguir soñando, sin descanso y con los ojos abiertos hacia el devenir.
Quisiéramos reconocer a uno de ellos, que batallando contra todo, espero que pueda mantener su
capacidad de soñar y ser, de nuevo un amigo y compañero con el que pueda con total
transparencia seguir trillando los mismos caminos que empezamos a trillar juntos
hace ya muchos años.
A Emilio José, ese mismo cuyo nombre se confunde tantas veces con el mio propio.
Quisiéramos reconocer también a nuestros estudiantes, que han sido siempre nuestros duendes que,
acompañados esta vez por el demiurgo Mubarak, mágicamente arman de la noche a la
mañana lo que el día anterior parecía impenetrable.
Nos apoyan ademas con sus proyectos de grado que siempre nos indican que, después
de todo, queda una luz que, afortunadamente, nos cuestiona y , de alguna manera,
nos señala caminos.
Justamente ahora al final del milenio, y justamente aquí, al final de los paradigmas
aparentemente inamovibles. Justamente hoy, al inicio de esta VI Bienal, el Grupo
Nuevarquitectura y la Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana, tratamos,
por enésima vez, de mostrarle a la sociedad dominicana el valor de las propuestas de los
arquitectos; de llamarle la atención a las nuevas autoridades para que utilicen
democráticamente el recurso de los arquitectos en la formulación de programas planes
y estrategias para el buen desarrollo de nuestras ciudades y de nuestros campos; realizamos
el ingente esfuerzo de indicarle a todos que nuestro trabajo puede mejorar substancialmente
la calidad de los espacios públicos, la calidad de las viviendas o sea, que nuestro trabajo, cuando se hace con conciencia, redunda en la mejoría de la calidad
de la vida de los pueblos.
Anteriormente, toda una generación de maestros , demostró con su ejemplo, toda la
calidad que puede proporcionar el trabajo creativo de los arquitectos, es por eso
que las BASD han decidido reconocer su labor en la persona de uno de sus representantes;
hoy y sin falsas modestias, me place reconocer de nuevo la obra de un creador excepcional,
maestro, ademas de arquitecto, que ha regalado a nuestro país un grupo de edificaciones
memorables: Edgardo Vega Malagón, el mítico Gai, autor de obras como la Superintendencia de Bancos, el Banco Nacional de la Vivienda , la casa De Pol y los edificios
Hache- estos últimos en colaboración con los arquitectos Manuel Baquero Ricart y
Manuel Polanco-Tín.
Honrándolo nos honramos nosotros y al mismo tiempo, hacemos un compromiso con la calidad
de nuestra arquitectura y nuestro urbanismo.
En otro sentido, queremos manifestar nuestra preocupación por el destino de nuestras
ciudades, sobre todo, por el destino de Santo Domingo.
La sobrepoblación, la extensión indiscriminada de su superficie, la precariedad de
los servicios, la marginalidad de sus barrios populares, y la hipertrofia de su estructura,
presagia una catástrofe urbana en corto tiempo. Estamos varados en una encrucijada entre el espanto y la ternura, entre la pobreza mas abyecta y la riqueza mas superficial;
entre la pérdida progresiva del espacio público y la posibilidad de ser y de ser
mejor; debemos decidir y eso nos toca a todos. Y nosotros como arquitectos estamos responsabilizados a proponer un ordenamiento mas adecuado capaz de insertarse en
su propio proceso entrópico, traduciendo positivamente estructuras espaciales tradicionales
que normalmente se asumen como valores negativos en un intento que ha tenido éxito hasta en las escuelas de arquitectura, mas preocupadas en el manejo burocrático
de la enseñanza, que en la producción de propuestas para el mejoramiento de la calidad
de la vida de los habitantes de nuestras ciudades.
Estas estructuras espaciales, como los callejones y los patios, han sido tratadas
peyorativamente por mucho tiempo, sin embargo responde a la estructura urbana espontánea
que se da mas del 70% de la población urbana.
Creemos que se debe detener el crecimiento indiscriminado de las ciudades planteando
el rescate, en su traducción positiva de estas estructuras lo que conllevaría un
crecimiento hacia adentro, concepto que, afortunadamente comienza a ser ponderado
por algunas de las instituciones del Estado.
Finalmente, y respondiendo a la creciente participación de proyectos de grado en las
Bienales de Arquitectura, nos gustaría referirnos a la educación de la arquitectura
en el país.
Ya hemos dicho que existe una patente burocratización de la enseñanza; aparentemente
se ha confundido el reglamento universitario- instituciones que en nuestro país se
han detenido en la docencia pura y simple, sin el necesario desarrollo de proyectos
de investigación y experimentación- con la propia arquitectura; se ha descuidado el debate
y la experimentación de diseño y se confunde la eficiencia administrativa con la
conformación conceptual de "Escuela de Arquitectura".
Siempre hemos propugnados por una escuela de arquitectura abierta, por la discusión
contestataria y iconoclasta como parte de la formación de una sensibilidad arquitectónica,
por la búsqueda de nuevos paradigmas que no se centren en la sobre valoración de
aspectos importantes pero no determinantes de la construcción del pensamiento en arquitectura,
como lo rampantemente funcional -como el evaluar proyectos en base a la presencia
o no de rampas para impedidos, o el desdén evidente por la reflexión frente a la práctica del oficio.
Creemos que se deben romper algunos moldes y redondear algunas cabezas cuadradas;
contraer mayores compromisos, tanto sociales como de pensamiento, con nuestra propia
realidad inserta en lo contemporáneo y lo universal.
Lo cierto es que la arquitectura dominicana está ahí, respirando en los proyectos
de los arquitectos y en las modestas realizaciones de los moradores de nuestros
barrios y eso , solamente eso, es para nosotros motivo de festejos y hoy damos apertura
a esa fiesta con el apoyo entusiasta no sólo de arquitectos y estudiantes, sino de un importante
sector comercial que aquí, esta noche nos está diciendo que creen el trabajo de los
arquitectos.
Bienvenidos a la Sexta Bienal de Arquitectura de Santo Domingo dedicada a Edgardo
Vega Malagón, esta es su fiesta.
Disfrútenla!
Omar Rancier, Arqto, GNA. SARD, I+au.
Presidente VI BASD.
Santo Domingo, 31 de Octubre de 1996.

La Sexta Bienal de Arquitectura de Santo Domingo está dedicada en esta ocasión al
arquitecto Edgardo Vega Malagón-Gai- por sus trascendentes aportes a la excelencia
de la arquitectura dominicana, tanto a traves de sus memorables obras como a través de su trabajo
como profesor de numerosas generaciones de arquitectos
Comite Bienal 1996
Omar Rancier, presidente
Erwin Cott, miembro
Teodulo Blanchard, miembro
Risoris Silvestre, miembro.
Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana
Grupo Nuevarquitectura
SeXtA
bienal de
arquitectura de
santo domingo
del 3 al 13 de
noviembre de 1996
edgardo vega malagón
Información sobre las BASD en:
VI BASD. Bases de la Confrontación
Bienales y Arquitectura por Omar Rancier
Conferencia Inaugural por William J. Reid Cabral
Premios VI BASD
