BASD. Bienales y Arquitectura
por Omar RancierGNA
Las Bienales de Arquitectura de Santo Domingo-BASD- son el resultado lógico de las actividades críticas y de concientización sobre la arquitectura que viene realizando el Grupo Nuevarquitectura-GNA- desde 1981, cuando organizamos en Casa de Teatro"Arquitectura Contemporánea en la República Dominicana" exposición de arquitectura y ciclo de conferencias que se dedicara a la memoria del arquitecto Manolito Baquero, quién falleciera en 1980.
Justo a los dos años de aquella exposición , el GNA organiza "Arquitectura 83 en la República Dominicana" con montaje del arquitecto Miguel Vila Luna y la participación de más de 30 arquitectos que presentaron sus trabajos, en aquel instituto de Cultura Hispánica que dirigían tan certeramente don Pedro Vergés.
La primera BASD, se realiza en noviembre de 1986, escogiéndose la fecha del 3 de 13 de noviembre para su realización como reconocimiento al maestro de la arquitectura moderna dominicana Guillermo González, fecha de su nacimiento y muerte respectivamente, a quién también se dedicara esta Bienal, iniciándose de esa manera la tradición de nombrar cada Bienal con el nombre de uno de nuestros arquitectos como reconocimiento a su trabajo.
La segunda Bienal se dedicó a José Antonio Caro Alvarez, la Cuarta a los hermanos Marcial y Leo Pou Ricart y la quinta a Manolito Baquero. Solamente la tercera Bienal falta a esta tradición y fue porque la Tercera BASD fue además la primera Bienal del Arquitectura del Caribe-BAC- que ha sido otra de las iniciativa del GNA.
Contra viento y marea, luego de cinco bienales, la BASD ha contribuido ha abrir ese espacio al debate de la arquitectura en le país y en toda el área del Caribe, proporcionándole la oportunidad a todos los arquitectos de presentar sus trabajos en la exposición bienal, esto permite a su vez, la posibilidad de cada dos años tener la perspectiva, que si bien limitada no ha sido menos certera, de la dirección de nuestra arquitectura.
Uno de los aspectos en los cuales la BASD ha sido consecuente es el de la participación de personalidades internacionales en las mismas. En la primera BASD(1986), tuvimos al iconoclasta español residente en París, Manolo Nuñez Yanowsky, producto del Taller de Arquitectura de Ricardo Boffil y a los puertorriqueños Jorge Rigau y Héctor Arce.
La Segunda BASD(1988) fue honrada con la participación de Enrique Vivoni, de Puerto Rico, Rudolph Moreno, de Venezuela y de Emilio Martinez, de origen Cubano pero residente en Puerto Rico; además de una muestra representativa de arquitectos de Puerto Rico en aquella ocasión se manifiesta como estrecho colaborador y promocionador internacional de las BASD, el arqto. Pedro Galiano, presidente de la UNAICC y vicepresidente para el área del Caribe, de la FPAA.
La Tercera BASD y primera BAC(1990), es la primera que se abre a la participación internacional. En aquella oportunidad participaron como conferencistas, Roberto Segre, arquitecto e historiador argentino residente en Cuba en aquella oportunidad, Paulina Villanueva, hija del maestro venezolano Carlos Raúl Villanueva, el inolvidable maestro cubano Fernando Salinas, Hortensia Lanio, cubana residente en Islas Vírgenes, Bruno Stagno, Chileno residente en Costa Rica, Patrik Stanigar de Jamaica, Sacha Tebó de Haití y se presentaron proyectos de Puerto Rico, Cuba , Islas Vírgenes, Costa Rica, Martinica y Haití
En las tres primeras BASD, tuvimos como escenario la entonces Galería de Arte Moderno en virtud de un acuerdo suscrito con su entonces directora Rosita Meléndez, comenzando con ocupar un pequeño cuarto del primer nivel en la primera Bienal, hasta ocupar tres niveles completos de la GAM en la tercera.
Para la cuarta Bienal(1992) se nos informó se manera inapelable que si queríamos seguir realizando las BASD en el ya Museo de Arte Moderno, teníamos que cambiar de fecha porque la nueva dirección había decidido realizar la Bienal de Pintura del Caribe como parte de las celebraciones del famoso V Centenario en la misma fecha en que por tres ocasiones el GNA había realizando sus Bienales a pesar de tener un acuerdo con la institución y de haber argumentado la significación de la fecha del 3 de noviembre. Ante esta situación el GNA decide montar la Cuarta BASD en el Centro Cultural Hispánico, luego de hacer un llamado a los arquitectos que tradicionalmente han apoyado la iniciativa participando en las exposiciones de las BASD: Yuyo Sánchez, Cesar Curiel, Marcelo Alberquerque , Tobi Valdéz, Harry Carbonel, Jordi Masalles, Fernando Ottenwalder, Juan Mubarak, Kamel Lulo, entre otros que nos animaron a seguir con la iniciativa en una histórica reunión que se realizara en los talleres de la Escuela de Arquitectura de UNIBE.
En esa cuarta Bienal estuvieron con nosotros Daniel Butlow, argentino y abogado de arquitectos, Luis Flores de Puerto Rico, además de Mario Paredes Gaete, Chileno, Presidente de la FPAA, Edward Underwood, presidente en ese momento del Colegio de Arquitectos de Puerto Rico, Eduardo López de Cuba y Marcos Valverde de Costa Rica, quienes Juzgaron los trabajos de Puerto Rico, Martinica, Guadalupe, Cuba, y República Dominicana que se presentaron.
Y finalmente, en 1994 y con la colaboración de la recién formada Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana, se celebró en los salones del Palacio de Bellas Artes la Quinta BASD, con la participación internacional de Ricardo Legorreta de México, el argentino Miguel Angel Roca, Silvia Arango de Colombia y José Antonio Choy López de Cuba.
La participación nacional no ha sido menos importante, personalidades como Eugenio Pérez Montás, Manuel Salvador Gautier, Leopoldo Espaillat Nanita, Alfredo Ricart Nouel, William Reid Cabral, Eduardo Selman, Tony Caro, don Miguel Hernández, doña Margot Taulé, Cuqui Batista, Teódulo Blanchard, Gretel Castellanos, el CODIA y la SA han apoyado de una y otra forma las bienales. O sea en retrospectiva, las BASD, han presentado en Santo Domingo la mejor participación nacional e internacional en arquitectura de toda la historia del país, eso sin contar las actividades organizadas fuera de las BASD por el GNA.
En la premiaciones la BASD ha sido, como toda Bienal, fuente de controversia. Las premiaciones han sido manejadas con total independencia por los jurados, que fueron locales en las dos primeras Bienales, pero, con la intención de que no existiera ninguna duda sobre las premiacines, se decidió que el jurado se conformara con invitados internacionales a partir de la tercera Bienal.
A mi entender los premios han seguido muy particularmente las lineas de pensamiento de los jurados y de ninguna manera expresan una tendencia en término de la arquitectura nuestra o del Caribe, sin embargo, las exposiciones presentadas en las bienales sí han marcado esa tendencia.
Estimo que muchos de los mejores proyectos participantes en las cinco bienales no han sido premiados y muchos de los proyectos premiados distan mucho, a mi parecer, de merecer el honor que han recibido; por lo tanto creo que más que un análisis de los proyectos premiados es necesario realizar un análisis profundo de lo que se ha mostrado en cada exposición.
Somos de la opinión, como expresamos anteriormente, de que a pesar de que las muestras han temido una participación limitada, lo que se ha presentado ha expresado de una manera inequívoca el estado nuestra producción arquitectónica en el monento de las exposiciones.
Desde la posmodernidad que se respiró en la primera Bienal hasta la libertad contestataria que aparece en las muestras del Centro Cultural Hispánico y en la de Bella Artes, las BASD nos han informado sobre los cambios ocurridos en la arquitectura dominicana y del Caribe de los últimos diez años.
Las dos primeras bienales fueron las bienales de la posmodernidad, lo que se reflejó hasta en los motivos que se usaron para el montaje de la segunda. Los trabajos de Placido Piña, Marcelo Alburquerque y Cristóbal Valdéz, Oscar Imbert propugnaban por el rescate de la historia y la tradiciones relevantemente locales.
Estos proyectos de la posmodernidad solamente tuvieron como interlocutor el magnifico y controversial edificio de la CDA, de Fernando Ottenwalder y Pedro Vega,( Premio primera BASD) que maneja ese vocabulario cúbico modular que lo acerca al neoracionalismo y que se niega con el giro de la estructura, creando una rica tensión espacial y al transformer arquitectónico, pato venturiano de hormigón armado, del edificio de Seguros Pepín, diseño de José Mella y Leopordo Franco.(Premio II BASD)
La tercera BASD es la de la neomodernidad.
Nuestros arquitectos presentan una clara intención de manejar dentro de la historia matizada por un patente esfuerzo de abstracción. En tal sentido se expresa Yuyo Sánchez y Cesar Curiel, en su Condominio Paraiso, P. Piña en su Residencial JArdín de Arroyo Hondo y las creaciones de Harry Carbonell donde aparecen las referencias a lo nuestro sin caer en el facilísimo historicísta (los tres trabajos fueron premiados). En aquella bienal en la parte internacional correspondiente a la BAC, se presentan los trabajos de Choy López, el Hotel Santiago y la Terminal de Vuelos Ejecutivos del Areopuerto de Santiago de Cuba, que descubren una nueva faceta en la estancada arquitectura de Cuba abriéndose hacia las nuevas manipulaciones de las referencias y los espacios que colindan con la deconstrucción sin perder sus esencias imbricadas en la cubanía lezamiana.(premiado comjuntamente con Gran Café Saint Michel de More & Masalles)
La Cuarta Bienal da un salto y de pronto, se plantean en el país las posibilidades de la heterotopía cuestionadora, del caos entrópico relacionado con las interpretaciones más fractales de nuestra realidad en los trabajos de Mubarak, Kamel Lulo Tejada y Celeste Ogando interlocutores de otros trabajos que particularmente me parecieron regresiones a posiciones superadas por parte de Piña , Sánchez , Curiel y Moré.
Estos trabajos fueron y siguen siendo incomprendidos por muchos que se sintieron cuestionados en su inútil búsqueda de una arquitectura nacional. La agresividad de los planteamientos de A Destiempo de Juan Mubarak y Sobre Otros de Kamel y Ogando, pareció un reto lanzado por unos jóvenes que desde hacia un tiempo venían cuestionando la arquitectura desde la academia. El mismo montaje de la muestra, hecho por Mubarak, habla de un cuestionamiento a las permanencias a través de un ejercicio de pensamiento y de la proyección del texto más como imagen gráfica que como lectura.
Esa Bienal es también escenario para el Onanismo Oniríco de Carbonell, sincretismo extraño y personal que se centra en una cultura quizás no totalmente interiorizada, pero de gran fuerza expresiva.
De la quinta Bienal me limito a repetir lo que escribiera para el panel que se realizara en el mismo.
"...queremos analizar algunos de los trabajos expuestos en la V BASD, como ejemplo de traducciones en arquitectura.
Nuestra lectura de los trabajos que Harry Carbonell realizara a partir de las reflexiones y trabajos de diseño sobre los barrios y las cuarterías que se han hecho con los estudiantes de arquitectura de UNIBE y que han sido galardonados en esta V BASD, con traducciones de un texto-contexto real a un texto arquitectural posible, son aproximaciones poéticas que tienen mucho que ver con la lectura de la realidad, o sea con la traducción de una idea comunicada y comunicable. Lo mismo sucede con el excelente trabajo que presentara Marcelo Alburquerque donde lo lúdico se radacta en términos minimalista produciendo una lectura fraccionada que permite entender por separado cada espacio del programa del preescolar. En ambos trabajos se traducen la realidad formal en términos abstractos y se mantiene el texto social como liberal.
El Trabajo de Juan Mubarak y Caleste Ogando , por su parte es una reflexión en el borde, en texto subversivo que parte de textos literales para construir un texto arquitectural. Es pensamiento y contemporaneidad en los límites de las heterotopías, tan cara a estos diseñaderos. Es un buen ejemplo de una argumentación intelectual sobre un fragmento de la realidad para subvertirla en término perceptuales.
Así mismo la propuesta de Gabino Santana y Chilito Pérez Chavéz, parten de un contexto cultural que trasgreden y al mismo tiempo refuerzan al manejar la referencia a-tentual del clavó de las casas del contexto convertirlas en su texto contemporáneo que interpreta el sitio en una formulación abstracta.
La traducción tipológica se presenta en las Casitas de Música de Fdo.Ottenwalder, donde la comunicación asume connotaciones musicales que se apoyan en una minuciosa investigación de la vivienda popular.
Lo urbano se traduce en los proyectos de Brea y de Delmonte, y las referencias históricas y geográficas culturales, como las del trabajo de Moré , se leen en otros proyectos con mayor o menor intención pero siempre latentes.
Nuestra reflexiones se han dirigido últimanente a varios aspectos que tienen que ver con la capacidad de textualizar la arquitectura y en la presentación de los trabajos que presentamos en esta V BASD, se ha planteado una transposición entre el diseño como texto con contexto, un poco subvertir el orden para trasmitir un idea, que en esta ocasión se formula desde la iteración fractal de los fragmentos, que finalmente se convertirán en textos literales y textos arquitecturales intrascendentes en su gesto vano y por tanto incómodos."
Los trabajos expuestos en cinco BASD, demuestran, a pesar de las rémoras intelectuales que arrastramos, que se ha dado un crecimiento positivo en el oficio y en el arte de la arquitectura. Demuestran además el cansancio de los paradigmas de la segunda y tercera genetación, y señala , de alguna manera, el camino de la generación emergente, mucho más teóricos y contemparáneo que las referencias históricas de los generaciones precedentes.
Información sobre las BASD en:
VI BASD. Bases de la Confrontación
Discurso de Inauguración por Omar Rancier
Conferencia Inaugural por William J. Reid Cabral
Premios VI BASD
