CIAM; Un Proyecto Moderno
Por Sarah Hernández y Ricardo Martínez
Septiembre 1996
"La mirada ausente pero a la vez presente, el cuerpo erguido, la luz entrando, y
al fondo la ciudad expectante. El silencio, compañero imposible, la
sábana arrugada
por el acto de dormir, quizás soñar, la cara iluminada; no podemos decir
si amanece
o cae la tarde, pero no importa el tiempo, el cuadro se nos presenta temerario e
imprudente,
nos trae no la memoria de tiempos pasados , sino el rumor de recuerdos sin
razón.
Instante, (el del cuadro) alargado hasta lo indecible, momentos que constantemente
se convierten en presente.
El tiempo roto pero inevitablemente acompasado.Tensa calma."
Este texto que empieza hoy, y que no sabremos cuando acaba, hasta el final, pretende
sin llegar a hacerlo, convertir un murmullo, el del
los comentarios en los momentos libres, el de las cartas escritas al aire, o mejor
aún, el de las noches de discusión contigo en un discurso, o
quizás en una explicación.
Por qué hablar de los CIAM hoy; o por qué quizás en este preciso
momento?
Se me antoja como la primera pregunta obvia a realizar, y por qué no empezar
con
ella
, con la obvia, con la que nos asalta al primer pensamiento?
Por qué volver a hablar de ellos, o por qué no hemos hablado casi nunca
de éstos?
Cuál sería la diferencia entre ambas preguntas?.
Casi ninguna. Las dos significarían cansancio del tema, tanto el volver a
hablar
como el intentar esquivarlos.
El Congreso actual, este ámbito que nos rodea, no sería suficiente
excusa, ni una
ocasión cualquiera para dejar de hacerlo. Sin embargo, aquí estamos
presentes para
la tarea a realizar.
Los CIAM, congresos internacionales de corte revolucionario de la nueva
arquitectura;
sin quitar las vanguardias que le precedieron, que al final fueron engullidas por
ellos, todos fueron contestatarios de algo.
Cual fue el último, y cual fue el primero? Próxima pregunta. Al leer los
textos pudiéramos
faltar a la rigidez cronológica y hacerlo al revés, o mezclados, o
quizás impares,
uno sí, uno no.
Se variarían los resultados al final, o serían como la propiedad de las
matemáticas
que no me acuerdo; no importa el orden de los sumandos el resultado permanece igual.
Quizás la historia funcione así, matemáticamente, aunque pudiera
ser sospechoso a
quienes creen que lo matemático siginifica ordenado , lineal o jerarquizado.
Los CIAM fueron congresos llamados a suceder, a ocurrir en el tiempo. Era obvio.
Cójase
un grupo de arquitectos, una guerra, una posguerra y mucha reconstrucción,
tenía
que suceder que alguien con suficiente interés por ordenar, como todos los
arquitectos, al fin y al cabo impusiera un orden.
No es el tema de toda reunión llevar a fin unos requisitos, no es sino el de
ésta
reunión.?
Era preciso contradecir al "establishment", al orden imperante; y como la
maquina
irrumpió, así mismo irrumpir, imponer un nuevo orden, el del material ,
el de la
técnica y el de la ciudad pensada, discutida y contradicha, aquella que
tenían en
mente los nuevos herederos del poder: los arquitectos.
LLevarla a cabo era tarea de muchos y debía de ser dirigida.
Para poder hablar de los CIAM, nos es imprescindible buscar primero las herramientas,
definir lo moderno; comprenderlo, saber su presencia o su condición, o tal vez
ambas
cosas simultáneamente.
Quizás sea esta una tarea difícil, pero necesaria.
Qué es lo moderno?, se convierte entonces en una pregunta obligada.
En palabras de Quetglas:
...el "proyecto moderno". Moderno en el sentido de que para ser llevado a la
práctica
requiere la existencia de un sujeto histórico nuevo.
Qué es moderno? Puede iniciarse la definición con una respuesta de
Perogrullo: moderno
es lo que no es antiguo. Y qué es antiguo? o mejor, cuándo algo se
reconoce como
antiguo? Lo antiguo sólo es reconocido como tal por la intervención de
lo
moderno.
Sin lo moderno, lo antiguo no existiría, seguiría siendo presente y
actual. Lo moderno,
por tanto, es lo que hace envejecer al presente, lo que llega para desplazar el
presente
hacia atrás, hacia lo pasado. Lo moderno es una máquina de anacronizar
el
presente.
Lo moderno se piensa con conceptos del pasado, con lenguajes del pasado, con
imágenes
ya vividas.
No puede haber "proyecto moderno". Pro-yectar: lanzar hacia adelante,
proponer. Para
lanzar algo hacia adelante, lanzador y proyectil deben estar atrás. Todo
proyecto
viene de atrás, sale del fondo, es un emisario del pasado."1
o en boca de Jorge Torres:
"Con la llegada de la arq. Moderna se produce un cambio en la "realidad" de representar: ya no es la historia, sino un nuevo hombre, una nueva sociedad futura; y se toman como referentes objetos que se producen de la tecnología, de la navegación, de los nuevos vocabularios artísticos." 2
"Esta crisis de los supuestos que organizaron el saber clásico ha abierto el espacio de la precariedad, el tiempo de la caducidad, del precipitarse de las cosas y de las palabras en el abismo del tiempo"3
o Musil que nos indica:
" que lo moderno inagura el proceso hipotético que amplía el sentido de
lo real e
inagura el nuevo espacio de lo posible".4
Como si con estas definiciones, como en un espejo, bastaran con la tarea de mencionar, seguiremos adelante.
Quizás, nos veríamos tentados de decir que los congresos CIAM nacieron espontáneamente pues fue durante los años veinte, cuando todas las condiciones necesarias encajaron para estimular la creación de una iniciativa que polarizaría la inquietud, la originalidad de las nuevas ideas y la germinación en todo el hemisferio occidental de trabajos que mostraran una ruptura incisiva con el pasado.
Otra herramienta necesaria sería conocer lo que entra en crisis con la modernidad:
F. Jarrauta nos lo describe como
"Para uno y para otros lo llamado a crisis no es otra cosa que aquella época,
definida
como la edad de la razón, capaz de construir modelos de explicación
totalizante del
mundo y dominada por la idea de un desarrollo del pensamiento..."5
Era necesario darle forma a toda esta rebelión, donde todo era cuestionado: la
ciencia,
la técnica, filosofía, artes, economía y política.
Extrañamente, la exposición de L' Esprit Nouveau traza el camino. Todo
explota al
mismo tiempo: Einstein y la Revolución de Octubre, la máquina, la
conquista del aire
y con esto velocidades desconocidas, Cubismo, Dadaísmo y Surrealismo.
Podemos tener el pensamiento de uno de sus fundadores y usarlo como herramienta
universal,
como llave al problema:
" Le Corbusier esperaba poder erigir una nueva conciencia del tiempo, un nuevo
sentido
del ahora. Es preciso luchar contra el peso muerto del pasado, y derrotarlo, como
una persona joven que tiene que sobreponerse a la presencia de un padre autoritario...
En el urbanismo, el resultado de esta angustia en torno al pasado y al presente, tal
como queda representado en las primeras obras de
le Corbusier, estriba en la destrucción de las diferencias que se han acumulado
en
el espacio con el solo propósito de afirmar ésta diferencia en el
tiempo." O cuando
afirma:
"el acto de diseño se opone al recuerdo de la existencia humana sobre la
piedra, lo
crea nuevo, y así lo destruye."6
Aunque, en sus comienzos, los congresos CIAM eran principalmente reuniones de
arquitectos,
los últimos estaban empapados de todas las corrientes diferentes de su tiempo
y
estaban abiertos a lo que más tarde se llamó
"interdisciplinarismo".
Fundado en 1928 por 24 arquitectos de siete paises en el castillo de La Sarraz,
propiedad
de Madame Helene de Mandrot, estos tenían la intención de proveer un
forum, donde
"una solucion arquitectónica a la vivienda, a la circulación y a los problemas de salud de la metrópolis moderna pudieran ser promulgadas y discutidas"7
Despues del Tercer Ciam (Bruselas 1933) se empezaron a identificar como
"un grupo de arquitectos internacionales que darían soluciones a los
problemas de
la ciudades subordinando el interés privado a lo colectivo."8
Esto trasponía la idea básica del planeamiento urbano de entonces, a la esfera de lo arquitectónico, una deuda al trabajo de los ingleses Geddes, Unwin así como también a otros arquitectos involucrados en la Bauhaus.
La pregunta hecha por Bruno Taut, en Modern Architecture, o mejor aún su giro ,
desde
el por qué un movimiento moderno? a el por qué no un nuevo
movimiento? nos muestra
la alteración total del pensamiento en estos momentos.
Las formas, diría Mies, serían desde ahora un resultado: sin
justificación alguna,
sin búsqueda; no un objetivo de la arquitectura.
"La forma particular, la masa, el color de los materiales y la función
conducen a
la construcción del hecho arquitectónico" llevan a la
manipulación moderna del hecho.
La forma, no es singular, no es universal, la forma es aquello, lo otro, lo singular
-universal, lo que es simultáneamente.
Ahora veamos, en un orden que no nos imponemos voluntariamente, el cronológico , algunos puntos dentro de cada congreso.
Desde el primero (La Sarraz,1928,) al cuarto (Atenas, 1933) existe una linealidad
en los temas si es posible pensar tal cosa.
La Sarraz sirve de punto de inicio, de contacto, de establecer un engranaje, un
método
a seguir y la manera de contactar nuevos mienbros. En el segundo, (Frankfurt 1929)
se aborda el problema de la vivienda mínima; y en el de Bruselas de 1930 se
discute la agrupación de esta vivienda mínima
Del cuarto nos habla Le Corbusier( Ciam 4 Atenas 1933)
"Yo hablaba de razon y de objetividad, pero no admitía las definiciones que encajonaría la arquitectura. Hoy la decisiones del 4to congreso han hecho una llamada a la elocuencia del esplendor arquitectónico".9
El congreso de Atenas trajo la atención mundial a los CIAM, aunque la
importancia
de las decisiones tomadas en él no era consciente todavía. Este se
realizó a bordo
de una máquina, el Patris II, un crucero.
El resultado de este congreso, "La Carta de Atenas", se publica en 1943,
sólo después
de ser reeditado por Le Corbusier.
Contiene un programa ambicioso dentro de sí: establecer los principios de la
Ciudad
Funcional y definir las condiciones que permitirían su realización.
Para captar la importancia de estos textos, es indispensable el intentar colocarlos
en su contexto histórico.
La enseñanza de planeamiento urbano es desconocida en el momento. Es
considerada
desde
el punto de vista de un arte, y definido como "el arte de construir
edificaciones'.
La ciencia urbana no existe..El libro de Le Corbusier, "Urbamisme", data de
1925,
y contiene el embrión de una aproximación personal y profética
de
la "Ciudad Contemporánea".
No debe ser olvidado que la Carta termina con una frase banal y lapidaria; la cual,
por sí sola, invoca una revolución:
" los intereses privados deben ser subordinados a los intereses
comunitarios".
Hay que recordar, buscar atrás y ver las influencias de aquel texto de Heiddeger, "Construir-habitar-pensar", en el crisol que fue la Alemania de Weimar.
"Cuál es el significado de construir? La palabra que lo designa en
alemán es bauen
y significa habitar. Es decir, permanecer en un lugar, el estar en éste.
Su conexión semántica invita a una reflexión , la conexión
entre habitar y el construir....No
habitamos por que hayamos construido, pero construimos por que habitamos, es decir
porque somos habitantes"10
Dentro de la estructura de la Feria de París de 1937 de artes y técnica,
Le Corbusier
domina el CIAM de 1937. "Vivienda y Recreo", evocaba un ímpetu
revolucionario repentino,
y una esperanza ciega e ilimitada que fue su consecuencia.
Le Corbusier introduce la completamente nueva noción de la inseparabilidad de
las
funciones: "el habitar" y el "renovarse". Este
"renovarse" apela al lado sensible
del hombre: una máquina no necesita entretenerse.
"El entretenimiento diario y la recreación están íntimamente
relacionados con la vivienda
y deben ser incorporados en la esencia biológica de la ciudad y el campo".
11
La posguerra ha llegado.
CIAM VI,Bridgewater:1947.
Un cambio importante en la estructura de los congresos; en la elección de
nuevos
miembros
y en planes de más corto plazo es puesto en marcha, con miembros más
jóvenes, más
autonomía en los diferentes capítulos, y un nuevo énfasis en las
reconstrucción inmediata y las necesidades de cada ciudad.
Aunque se reafirman los puntos de La Sarraz, se adulterarn para acomodar las
condiciones
actuales.
Un nuevo elemento, la "estética arquitectónica", fue
introducido por los miembros
más jóvenes.
Un punto que desde La Sarraz estaba ciudadosamente eludido.
Gideon presenta su caso de la nueva monumentalidad,
"ahora debemos concientemente promover otro paso, hacia un sujeto intangible:los
problemas
estéticos, o prefieren decir: la expresión emocional."12
Después de un largo período de inactividad conjunta , producto de la
guerra, que no
había frenado la correspondencia y el contacto entre aquellas figuras ya
mencionadas
como claves en la tarea de mantener encendida la llama del grupo e impedir su
desmenbramiento luego de tantos años de separación.
Es un congreso de reunión, de reencuentros, de confirmar si todavía
había entendimiento
entre los miembros o si el CIAM debía de ser disuelto. Pero, aunque fue un
congreso
extraño, podría decirse que afirma la necesidad de reevaluación e
inicia la ruta
de la autocrítica.
Van Eyck se encargará de hacer la pregunta:
"....los CIAM intentan guiar una concepción mecánica y racional del
progreso hacia
un mejoramiento del ambiente humano?
o intentan cambiar esta concepción?, pudiera haber alguna duda en la
respuesta,
una nueva civilización está naciendo.....está en nosotros
continuarla..."13
Este sexto congreso es una oportunidad para revisar las actividades realizadas,
examinar
la situación actual para determinar la intervención futura. Nuevamente
la "Carta
de Atenas" será tema de controversia en los CIAM de posguerra, con un
choque entre
la "vieja guardia", ansiosa de verificar los métodos de
intervención delineados en
ella a través de su aplicación, y la nueva generación, para
quienes la carta es "muy
rígida", donde alegan no hay lugar, por sus "conceptos
mecánicos del orden", a la
"responsabilidad de crear un orden a través de la forma".
La definición del término core podría ser vista, en una
posición extrema, como el
punto opuesto a la visión funcionalista o, como la llama Van Eyck, mecanicista;
como
la contraparte de aquello que Gropius y Le Corbusier representaban en las primeras
décadas del presente siglo.
Lo cierto es, que "La Carta de Atenas" y "El Corazón de la Ciudad"
CIAM VIII, representan ambos dos puntos concluyentes de dos períodos; el
CIAM de
preguerra y el CIAM de posguerra, y que la actitud hacia el hombre es la clave
para
establecer la diferencia en los planteamientos formulados en estos dos
períodos.
El hombre de la "Carta de Atenas" era simplemente un objeto más, aquél
por el cual
la arquitectura se realiza.
La concepción mecanicista de la arquitectura y el urbanismo restaba identidad
al
individuo, el factor relativo a la necesidad expresiva era inexistente. La
máquina,
en vez de ser un medio, paso a finalidad y se convierte en algo tiránico.
Es necesario el período de entreguerras para repensar la validez de lo tomado
años
atrás como infalible, donde las nuevas experiencias sirven como inicio a una
reevaluación.
El octavo congreso CIAM tiene lugar en Hoddesdon, Inglaterra en 1951. Intelectualmente
hablando, es considerado el último CIAM. Es un intento de encontrar nuevamente
un
terreno común, una ideología por la que, al igual que los CIAM de
preguerra, todos
abogaran.
En cambio, es en este congreso donde, quizá de manera intuitiva, se siente ya
la
imposibilidad
de recrear el mismo espíritu, el mismo objetivo a lograr que tenían en
los primeros
CIAM.
La guerra, a pesar de que intentaban pensar lo contrario y mantener que todavía
existía
aquella especie de hermandad que caracterizaba aquellas primeras reuniones, fue causa
de diferencias y divisiones; en vez de trabajar partiendo de las ventajas que estas
diferencias aportaban , se creaba un ambiente forzoso, en donde las nuevas actitudes
y conceptos, que a la larga enriquecen los CIAM, tratan de amoldarse a un esquema
de Ciudad Funcional preestablecido. La influencia americana, el pensamiento regional;
así como los cuestionamientos elaborados por la nueva generación dan
lugar a que las
últimas reuniones, aunque con argumentos válidos y de peso, no lleguen a
ningún planteamiento
específico como lo fue la "Carta de Atenas":
"los últimos congresos, Bergamo y Hoddesdon, han consumido mucho tiempo en argumentos filosóficos y definiciones...Resultado: muchas de nuestras discusiones repiten los mismos tópicos una y otra vez."14
Con el enfoque de la estética y la nueva integridad, la colaboración
entre arquitecto,
pintor, planificador, escultor es para Giedion la "síntesis de las artes" que
sería
ejecutada por representantes del arte moderno.
El trabajo conjunto de los arquitectos modernos con los pintores y escultores para
hacer centros de vida comunitaria: asocia directamente, el vocabulario de artistas
como Picasso, Léger o Bracque como el apropiado .
Se crea entonces una dialéctica entre aquellas influencias adquiridas del
contacto
americano, con una estética derivada directamente de la experiencia de los CIAM
de
pre-guerra.
El estudio de la vivienda mínima llevó a la proclamación, durante
el reunion previa
en Sitguna en 1952, a el "Derecho de Habitar", Esto no podía ser
aislado de su
contexto, "La parcelación del suelo" - agrupaciones obreras.
Haciendo eco de la idea de Le Corbusier, el colocar la unidad habitacional en la base
de todo planeamiento urbano.
Cuarenta y cinco años después, persistir aún en este
cuestionamiento?
El origen de los congresos CIAM era, como todo acto revolucionario, un reflejo de
defensa propia, de la defensa a el derecho de investigar, del derecho a innovar y
manifestar originalidad.
La declaración de La Sarraz, es una piedra angular de lo construido en CIAM
los
próximos
28 años.
Es indispensable reconocer esta declaración para entender completamente las
actas
de los CIAM pues contiene el programa general; y hasta cierto punto, lo delimita.
La Arquitectura Moderna no es y no intenta ser un fuerte amurallado: es la libre
expresión
de una voluntad perfectamente consciente.
Las generaciones jóvenes, al final, no intentarán nunca reasumir las
viejas ideologías planteadas por los maestros, el del debate entre
academicismo
y
vanguardismo.
En vez de esto, discutieron la ideología de lo moderno desde adentro, una
búsqueda
de nuevas soluciones al problema de lo moderno.
Ya no hay trampa, ni engaño, ni artificio. Es simplemente la frontera a
dividir,
el borde de un estar afuera, riguroso; de un tiempo que, a pesar de su levedad,
resulta
ser la carga más pesada.
Es por esto que el sentido dado por estos maestros fue decisivo para las
jóvenes
generaciones
de este siglo. Nadie como ellas se propuso el entender los problemas dentro de este
nuevo horizonte al que la humanidad estaba abocada, haciendo suyo el programa de
construir nuevos entes, nuevos gestos. Nombraron las cosas, dejándolas
abandonadas
al instante de su tiempo: al automatismo de su propia caducidad.
En 1956, Daniel Chenu, el primer "historiador" de los CIAM,
escribió:
"........en medio de la elaboración de toda clase de mercancía
requerida por el Hombre,
nos damos cuenta que el objeto de "habitar", la mercancía del
"habitar", así como
el objeto de la "ciudad" no han tomado todavía el lugar adecuado de
nuestro tiempo,
No hemos todavía logrado establecer procedimientos de planeamiento reales para
la elaboración
de estos objetos. Pero, básicamente, hoy (1956) sabemos cómo producir el
equipamiento
material, espiritual, individual y colectivo del hombre. Estamos empezando a vivir en
una nueva tradición.....las revoluciones tecnológicas han llevado al
Hombre,
al arquitecto, a reconsiderara las bases especulativas de la sociedad y el arte.
CIAM estaba profundamente involucrado en esta lucha, hacia el logro de equipar nuestra
mecánica civilización y promover su habitat"15
El arte moderno, la arquitectura moderna, "el nuevo urbanismo" nos abre las
puertas
a otro espectador, a un nuevo espectador, el de todos. Este, completando el ciclo,
lo forza a una interpretación activa del medio.
"la obra es una maquina celibe que requiere un observador", el que mira como
buscando
las nuevas palabras, con ojos distintos a los de nuestros padres, para ser puesta
en marcha, -descomponerla-reconocer sus partes, abriéndonos así a
secciones del sentido
y sobre todo para que éste, el mirón se ponga en marcha a sí
mismo, interprete, descompoga
y busque las partes, enseñándonos a una nueva sensibilidad.
Cuál sería al final una buena conclusión, ya que a todo escrito
le
es exijido tener
una?
Podríamos leer a Gregotti, que nos dice
"Algunos historiadores afirman , no sin razón, que la fuerza propulsora de
los CIAM
termina con la promulgación de la Carta de Atenas. Otros aún más
radicales van más
lejos y dicen que un conflicto interno entre la vanguardia y la organización
existió
y convivió desde el primer CIAM, restándole oportunidades .
Finalmente algunos, yo entre ellos, creemos que la presencia del CIAM después
de
la
Segunda Guerra sirvió el propósito fundamental de pasar a mi
generación los principios
y debates sobre el carácter esencial de la modernidad, la manera de discutirlo
y
aun más un importante número de símbolos y representaciones .
En otras palabras, representaban, a nuestro modo de ver, el material básico en
el
cual la consistencia histórica del proyecto de la generación más
joven fue concebida."16
o retomando el principio del texto:
"Si lo moderno es eso que vuelve anacrónico al presente, lo que aparta al presente y lo remite hacia atrás; si la obra moderna sólo se descubre cuando ha llegado, y entonces de ella sólo sabemos que no sabemos lo que es: no la sabemos nombrar, describir, reconocer...."
Entonces nuestras herramientas son del pasado, debemos entonces recurrir no a construir el proyecto moderno o desmontarlo, desmenbrarlo; sino a construir las herramientas que nos permitan, ver como un "nuevo observador" lo que nos rodea, aquello que intentemos vuelva a ser un "nuevo proyecto" aunque éste esté imposibilitado desde su pensamiento.
Siempre le hemos temido .
Loos lo usa en su libro y lo llama "Dicho en el Vacío"
"es aquello que tememos que suceda, que nuestro discurso caiga, se derumbe, no sea oído, o no llegue a quien pretendemos que nos escuche, quien nos preste atención."17
Ahora , necesitaremos de aquello que nos pareció una vez innecesario; del texto
que
, correctamente retocado , corregido, nos sirva para montar un discurso, sino bien
denotado, pulido, bordeado; pero sí necesario para poder seguir el camino del
progreso,
inrremediablemente marcado hacia adelante por la historia.
Pero bajo la máscara; la piel desnuda, inocente.
Sospechamos que el arquitecto lamentablemente es un instrumento más, es un
resultado
de la arquitectura, que lo crea a él, sin darse cuenta, silenciosamente, y al
espacio
simultáneamente, escondidamente ,desdoblándolos, sin que se den cuenta
ambos. El
momento es éste, no hay otro.
"Tal vez una mañana caminando bajo un aire de vidrio
árido,volviéndose, veré cumplir
el milagro: la nada a mi
espalda, el vacío detrás de mí, con terror de borracho.
Luego, como en una pantalla, se detendrán de pronto colinas,casas,
árboles para el
común engaño.
Pero será muy tarde y yo me iré, callado en medio de los hombres .. ,con
mi secreto."
E. Montale.
Veamos una última imagen (Hoddesdon, 1951). En ella, Le Corbusier,Van Eesteren,
Emery,
Sert, Peressutti y Alaurant habitan, congelados en el tiempo incorrupto de las
imágenes.
Le Corbusier y Van Eesteren cabizbajos, pensativos. Sert gesticulando, los
demás
oyendo
preocupados, todos con aires aún del dandy descrito por Baudelaire en sus
escritos
del París de principio de siglo.
Hoy hemos juntos, intentado asistir con un mecanismo , con un manejo del tiempo, a
esta reunión; como si esto se pudiera. Quizás lo que deberíamos
es volver la mirada,
como el Angelus Novus de Benjamin, al fondo del salón (como recuerdo haber
leído),
y buscar allí a estos personajes, sentados, todos juntos ellos, en una hilera
al
fondo,
con una sonrisa en la comisura de los labios, por nuestro intento, fallido una vez
más.
Quizás a ellos es que debemos recurrir , quizás si bajáramos la
voz y agudizáramos
el oído , quizás el instinto , percibiríamos un murmullo, (casi
el
de la imagen).
Sert hablándonos, Van Eesteren pensando, Le Corbu dudando de todo lo
oído.
Hagamos un paréntesis, corto y dediquémonos a escuchar ...... lo poco
que
nos llega
al oído, y tal vez entendamos mejor la reunión de la imagen.
Muchas gracias.
Texto por Sarah Hernández y Ricardo Martínez
septiembre 1996
